El origen del museo aeroscopia

Algo de historia

En la región Midi-Pirineos hay cerca de 80.000 personas que viven actualmente de la actividad aeronáutica, motor económico de la región: industrias, subcontratistas, fabricantes de equipos, oficinas de proyectos o de servicios, etc.
Más de un siglo ha pasado entre el primer “avión” de motor diseñado por Clément Ader, oriundo de Muret, y el primer vuelo de pruebas en el cielo de Blagnac, el 27 de abril de 2005, del A380, orgullo de la industria aeronáutica europea. Primero, para sobrevolar océanos y continentes, se fabricaron el Latécoère, el Dewoitine, y más tarde el Languedoc y el Armagnac.

A finales de los años 50, el Caravelle, primer avión civil a reacción, logró un éxito sin precedentes. Luego vendría el turno del Concorde que despegó también por vez primera en los cielos de Blagnac en 1969.
La gran familia de los Airbus en su totalidad reafirmó más tarde la vocación tolosana de ir más lejos, más rápido y subir más arriba. Esta historia es también la de los grandes pioneros de la aviación.
Es precisamente en esta su cuna inicial de la aeronáutica civil y militar mundial, donde la firma Airbus Group, en enero de 2014, ha venido a poner la primera piedra de su sede y donde los éxitos comerciales de Airbus y de ATR crean un incentivo a la economía de Midi-Pirineos.

Desde hace más de 30 años, los protagonistas y testigos de esta fenomenal epopeya industrial, tecnológica y humana, los aficionados al cielo y a los aviones, se movilizaron para que esta historia sea conocida de todos y para compartirla; para que este patrimonio histórico sea preservado. Aeroscopia, museo aeronáutico, lleva en él esa esperanza.

Se colocó la primera piedra el 16 de junio de 2011.

Pose de la première pierre aeroscopia
 

Una ubicación idónea

Muy cerca de los talleres de montaje del A380, su forma visual tan característica confiere a aeroscopia ese carácter de escaparate de la aeronáutica, de su cultura, historia y profesiones.

Aeroscopia, museo aeronáutico, está edificado en las instalaciones Pinot, cerca de la ZAC Aéroconstellation, cuna del A380, que a su vez tiene un vínculo directo con la plataforma aeroportuaria y las pistas de Toulouse-Blagnac. Aeroscopia surge de la nada a casi 300 metros de las impresionantes fachadas rectilíneas de la factoría Lagardère (490 metros de longitud y 46 metros de altura). La ubicación del museo es favorable a una coordinación de la venta de billetes para el museo y para la visita de los talleres del montaje final del A380 y de la firma Airbus, acrecentando notablemente la oferta turística industrial y cultural del lugar.

Una arquitectura adecuada

La arquitectura de aeroscopia es obra de la agencia Cardete Huet Architectes, que diseñó igualmente las líneas de la fábrica Lagardère. Tiene la forma oblonga de un tubo largo recubierto de piel de cinc gris, abierta a la luz que, si no fuera porque está ligeramente curvada a lo largo del plano en el que se refleja, parecería que se iba a echar a volar en el acto.

La granja Pinot: se construyó en el siglo XVIII, en forma de “U”. Tiene cierto interés arquitectónico y patrimonial. Tras su reforma, en su recinto de 2.300 m², se organizarán actividades en paralelo a las del museo en su auditorio, restaurante, centro de recursos y de documentación, salas didácticas y locales de asociaciones. Inauguración prevista para mayo de 2016.

Taller de restauración de aviones: las instalaciones Pinot serán el marco de las colecciones de aviones antiguos, sobre todo los de la asociación Ailes Anciennes Toulouse.